Transparencia

Hace unos días que el máximo dirigente de mi partido en la provincia me acusaba de falta de transparencia. Defendía que a partir del 39 Congreso Federal en nuestro partido nos vemos obligados a ser más transparentes. Nunca he tenido nada que esconder, ni antes ni ahora. Por eso quiero compartir con mis compañeros y compañeras del PSOE y con mis vecinas y vecinos de Azuqueca mi nómina. Quiero que todos conozcan el salario público que percibo, que intento ganármelo dedicando cada minuto a mejorar la vida de la gente de mi pueblo. Considero que todos y todas los que cobramos una sueldo público deberíamos mostrar nuestra nómina.

También quiero mostrar con transparencia el salario que cobro en mi puesto de trabajo. Tengo mi puesto de trabajo en Renfe desde hace más de 30 años y tal como muestra esta nómina mi sueldo es bastante superior al de alcalde. Como se puede comprobar no soy de los que lleva viviendo toda la vida de la política, entiendo que esto debe ser algo temporal, como se puede ver hasta que en 2015 fui elegido alcalde yo estaba en mi puesto de trabajo. Al que regresaré con gusto cuando finalice esta ilusionante etapa al frente del Ayuntamiento de Azuqueca. Fecha que llegará cuando mis vecinos y mis vecinas dejen de confiar en nuestro proyecto.

Quiero invitar a los responsables de mi partido a realizar este sano ejercicio de transparencia. Nuestros salarios públicos tienen que ser conocidos públicamente. Sería toda una aportación también para la democracia interna de nuestra organización que nos dijeran desde cuándo no cobran un salario fuera de la política.

Considero que en política debemos trabajar de forma profesional, pero nunca hacer de la política nuestra profesión.

Estos son mis hechos. Transparentes como el agua. No llevo cobrando de la política toda mi vida, apenas unos pocos años. Tengo una profesión, con un puesto ganado por oposición hace más de 30 años, en el que percibo un salario mayor que el de alcalde, por lo que queda demostrado que vengo a la política a servir, no a servirme de la política para mejorar mi situación personal. Y no entiendo la política del “pesebre” y la “poltrona”. Me siento un privilegiado de poder pasar unos años al frente del Ayuntamiento de mi pueblo, elegido por mis vecinas y vecinos, de quien recibo cada día más cariño y apoyo del que probablemente merezco.

Los que no estuvieron en el 39 Congreso Federal del PSOE, los que no participaron en la elaboración de nuestras resoluciones creo que no están ahora en condiciones de dar lecciones. Seguimos en pie. Para dignificar la política. Para defender con orgullo al PSOE de Pedro Sánchez. Para transformar la vida de quienes queremos seguir mereciendo la confianza.